EL ENGAÑO

Nosotros como seres humanos, nunca estamos exentos a recibir engaños a lo largo de nuestra vida, indiferentemente de la razón que sea. Hoy te hablare un poco sobre ello.

Como dice un proverbio árabe:La primera vez que me engañes, será culpa tuya. Pero la segunda vez, será culpa mía’.

Enfocándonos un poco en el sentido simbólico de esa frase, nos encontramos en una situación en donde nos vemos obligados a dejar de confiar en esa persona que alguna vez nos engañó. Ya que si lo hizo una vez, podría volver a hacerlo.

Puede ser un arma de doble filo

‘La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces ’François de La Rochefoucauld.

Cuando nos encontramos en una situación en la que nos disponemos a regir nuestras vidas con total verdad. Nos exponemos mucho más a ser engañados, ya que nuestra filosofía nos obliga a confiar ciegamente en los demás.

Ya que sería imposible tratar de vivir con la plena verdad, si aún sentimos que todos a nuestro alrededor nos engaña.

‘Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos ’Molière.

Cuando amamos, somos mucho más vulnerables frente a una mentira o un engaño. Nuestro cerebro se amolda a confiar ciegamente en esa persona, y creemos fielmente que nunca harían nada para lastimarnos. Y es justamente allí donde somos un blanco fácil para los engaños.

Sin embargo, la naturaleza del ser humano es confiar. Y a pesar de que nos puedan herir o traicionar cientos de veces, siempre llegará una persona que nos hará ver que son signos de nuestra confianza.

El mayor engaño es el que nos damos a nosotros mismos

‘La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano’. Friedrich Nietzsche.

¿Alguna vez has sentido la necesidad de enmascarar ciertos aspectos de tu vida? Ya sea para agradarle a alguien más, para hacerte pasar por alguien que no eres, o para encajar en cierto grupo social.

Todas esas ocasiones, son consideradas un engaño. Y no existe peor engaño que el que nos hacemos a nosotros mismos. Por la razón que sea, siempre debemos aceptarnos a nosotros mismos tal cual somos.

Ya que de esta manera, iremos eliminando el engaño y las mentiras desde nuestro interior. Y poco a poco regiremos nuestras vidas nada más que con la verdad.

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